No te vayás sin decir lo que pensás

En tu vida tenés diferentes oportunidades para decir cosas que sentís, pero por seguridad a estar mañana no lo hacés. La vida se resumen en pequeños momentos con personas que amamos. No lo dejés ir

Por Paola Arriola

Pues este es mi caso, tal parece que me quedan tres horas de vida. Y es que en estos momentos no se te viene a la mente lo material, sino los momentos y personas que te hicieron pasar un buen rato, pese a ello, cuando tenemos vida la sobrevaloramos y buscamos cosas que nos complementen.

No puede faltar la parte en la que te perdonás a ti misma, por tus acciones, para luego disculpar a aquellos que te hicieron daño. Parece que cuando hacés todo esto, ya tiene sentido tu vida, y comenzás a sentir paz. Sin embargo, de cualquier forma me iré y no puedo hacer en 3 horas lo que no hice en 18 años.

Por lo tanto, para que mi último viaje tenga sentido tengo agradecer a mi familia por su amor y apoyo incondicional. Luego acercarme a la confesión con un sacerdote de mi confianza y expresar todos mis pecados, incluso aquellos que en algún momento me parecieron ridículos aceptar, mandar un mensaje a cada uno de mis amigos y decirles lo importante que fueron en el camino de mi vida.

Por otra parte, se me viene a la mente cuando de chiquita me preguntaron ¿qué harías si te murieras mañana?, más que todo, respondí que haría algunas actividades extremas. No obstante, cuando tenés la muerte frente a tus ojos, comprendés lo que una vez dijo El Principito «lo escencial es invisible a los ojos», ya que ahora no desperdiciaría mis minutos en esto.

Creo que no hay forma de estar completamente lista para lo que sigue después, pero no me cabe duda que si decís o hacés algo que te sale del corazón, te irás bien. Mi estrategia para irme sin ningún peso es hacer lo primero que se me viene a la mente, aquello que me hace feliz a mí y a alguien más. Y así en mi respiro final podré decir: valió la pena cada segundo.

Deja un comentario